jueves, 1 de junio de 2017

Llueve



Llueve a salado,
a mojado, a cántaros,
sin pausa, a rabiar,
al tejado, al pasado,
a ti.

Llueve sin agua,
a borbotones, a medias,
a ratos, a besos, 
sin medida, a escondidas,
sin ti.

Llueve con locura,
a secas, sin freno,
sin mesura, al son,
a deshoras, acompasado,
en ti. 
.
.
.
Llueve a la tarde,
con sosiego, sin presteza,
a sabiendas, sin anhelo,
con riendas, en solitario,

lejos de ti.


sábado, 22 de abril de 2017

El grito del silencio



Si supieras cuántas veces he gritado tu nombre en silencio…
La de veces que te he soñado,
deseado y querido.

Si supieras cuántas veces me han arrancado el corazón…
La de veces que me han apuñalado,
apagado y herido.

Si supieras cuántas veces me he mordido la lengua…
La de veces que he callado,
lamentado y temido.

Si supieras cuántas veces deseé estar viva…
La de veces que me han apagado,
ocultado y mentido.

Si supieras cuántas veces dibujé la felicidad en la arena…
La de veces que se la llevaron el viento,
el mar y el firmamento. 




*A todas esas mujeres que gritan en silencio.

domingo, 26 de marzo de 2017

Progreso reculado









Destruimos la naturaleza a nuestro paso
y ni cuenta nos damos.
Queremos salvar el mundo y dar conferencias
en botas de serpiente y abrigo de zorro estampado.

Ya ni a las gallinas respetamos, 
pues buscamos huevos de oro,
y las inflamos de avaricia y las freímos
hasta que se rompe el saco. 

¿Aún queda lana? No importa, 
la esquilamos y, de paso, 
echamos el cordero a la olla,
que ya toca.

Lo mejor es cazar por placer.
¿No lo ves? Y disparos por doquier,
que necesito marfil y el cliente
empieza a ponerse nervioso.

Invertimos en mares negros 
y no en educación. ¿A quién le importa 
un pez más que menos?
Calla y sirve, que no te pago por dar tu opinión.

¿Y el oso disecado? Pues como la alfombra
de tu salón. Valiente insensato, que apenas 
quedan espacios verdes, que solo crecen 
los edificios, la polución y tu ego oxidado. 

Baila, revienta, maltrata, mata, crea, destruye,
sube a la cima del éxito, ríe, enciende un cigarrillo…
Enhorabuena, ¿eso buscabas?
Ya ni queda amor ni queda nada. 



*Escrito para mis alumnos 

domingo, 11 de diciembre de 2016

Enviar sin asunto



Tengo tanto que decir, 
que no sé por qué documento empezar.
Nada que justificar,
pues ya se encarga el autocorrector de justificar 
los abrazos mal alineados. 

Tengo tanto que añadir,
que necesitaría dos vidas y ocho gigas.
Nada que esconder,
pues ya me cansé de no ser quien 
realmente soy, de ser opaca de noche y de día.

Tengo tanto que explicar,
que no sé si pueda sin contraseña.
Nada por lo que pedir perdón,
pues el karma se posicionó a mi favor 
para ponerle punto y final al suspensivo.

Tengo tanto que contar,
que me tiemblan los archivos.
Nada que salvar, 
pues los espacios en blanco no cuentan
y las descargas con efectos secundarios están de más. 



sábado, 24 de septiembre de 2016

El pájaro enjaulado



¿Quieres que te cuente un cuento
recuento que nunca se acaba?
Eso decía mi abuelo cuando solo
había inocencia, en época dorada,
antes de que el otoño asomara la pata.

Érase una vez, un pájaro entre rejas 
que soñaba con volar. Pero, vida, ¡cuán irónica
eres dejando a un pobre pajarillo sin alas y sin balcón!
¡Cuán triste es su mundo: solo en su nido, 
que no es nido, sino imaginación!

El pájaro no perdía la esperanza y se aferraba 
a la música pese a no poder bailar. Le gustaba cantar
cuando el sol salía y se entretenía viendo 
arañas tejiendo historias sin feliz final
ni perdices de cuentos coloridos acabados. 

El pájaro ansiaba ser rescatado, tenía sed 
de libertad. Era fuerte, pero no como para 
romper los barrotes. Era fuerte, pero no como
para ser halcón. Poco a poco se convertía 
en barro y el alpiste sabía a miseria, sabía a prisión. 

El pájaro olvidó la risa, olvidó el mar. Olvidó 
sus raíces, olvidó su ramaje, olvidó piar. Pero, entonces, 
recordó que aún había vida tras el hierro oxidado, 
recordó una vida placentera de pasión y de plumaje.

Ya no sé qué decir, ya no sé si es cuento 
o canción, si es fábula o sermón, si es sinsentido 
o enajenación, si es misericordia o perdón,
si es farándula o equivocación, si es vida
o desazón…


*Aviso: cuento no recomendado para menores de 7 años.

domingo, 21 de agosto de 2016

Olimpia



Te me escapas, verano.
Me encontraste sollozando
y me dejaste sin canción.
Supongo que la marea me arrastró demasiado, 
o eso me confesó Poseidón. 

Han sido numerosas las odiseas
y las ilíadas. 
Basta, no más guerras bárbaras
ni dioses venerados. 
Que las heridas se las lleve la sal
y que el viento sea el aliado. 

Devuélveme la rima, Homero,
que esto no es Delfos. 
Tampoco un juego. 
Sálvame de las garras de Hades 
y dime que aún existe el cielo. 

Hagamos de la vida un simposio 
en el que reine la libertad. 
Que afroditas, ateneas y geas brindan 
hoy por la igualdad. 
Desgarraste mi talón, mas no conseguirás 
arrebatarme el alma, tampoco el corazón. 

jueves, 26 de mayo de 2016

Poisson de mai



No cambio tu boca por mil noches 
estrelladas ni por el Olimpo más sagrado. 
Tampoco por un viaje de ensueño
o por saber qué fue de mis antepasados. 

No cambio tus ojos por islas 
desiertas ni por un ático en el mejor de los barrios.
Tampoco por infinitos manantiales 
o por hallar montes consagrados.

No cambio tu piel por una lámpara 
mágica ni por palacios de ningún marajá.
Tampoco por aviones privados 
o por ser pájaro para echar a volar.

No cambio tu pecho por vestidos de gala
ni por diamantes en anillos.
Tampoco por vistas al mar
o por cenas de mirada cómplice, vela y vino.



*Imagen: Escher