sábado, 5 de abril de 2014

Poison d'Avril



Confieso que me excita lo prohibido, 
que ya no tiemblo si me miras,
que da lo mismo si me cala la lluvia
si ya me calaste tú.

Confieso que soy adicta a los besos tóxicos,
que a veces me pierdo en el claroscuro de tus ojos,
que de vez en cuando pienso en ti 
aunque quizá no lo hagas tú. 

Confieso que me apasiona lo desconocido,
que me aterran las alturas,
que aún así quisiera ser pájaro por un día,
que mi pensamiento ya no lo contaminas tú. 

Confieso que abril envenena, 
que contagia felicidad,
que baila al son de tu fragilidad,
que aletea en el mar donde naufragaste tú.


*Inspirado en la película Poison d'Avril. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Cambio de plano


 
Me reinvento con otro cortometraje
y escribo mi propio guión. 
Escojo a los personajes:
reales y de ficción.

Entretanto, el blanco más puro
se difumina con el rojo pasión.
Y el negro pecado se derrama
impregnando un eco en la habitación.

Inserto el título con tu nombre
y subtitulo nuestra canción.
Aparecemos en escena
mientras se entrecorta la respiración.

Entretanto, grabo las palabras
que pronuncias en cada actuación.
Y se me escapan los segundos
que intento pautar con antelación.

Cambiamos de plano entre risas
con una sola condición:
vivir intensamente los intervalos
de cada fotograma con auténtica pasión. 


jueves, 6 de febrero de 2014

Miss Cafeína


 
Miss Cafeína sabe endulzar hasta el
más amargo de los cafés.
Y emborracha miradas desconocidas
en cualquier bar.

Miss Cafeína colecciona besos y
saborea postales mientras
impregna su carmín en la taza 
de cualquier cafetería.

Miss Cafeína colorea las escenas
de un cuento inacabado.
Y también dibuja la utopía
de cualquier universo infinito.

Miss Cafeína susurra al oído y
contagia su risa mientras
el café se enfría
en cualquier ciudad.

Miss Cafeína marca las páginas
de una historia que aún está por contar.
Y también apunta palabras descafeinadas
en cualquier margen, en cualquier lugar.  



*Gracias a mi lector más fiel por ser una fuente de inspiración. 

viernes, 24 de enero de 2014

Códigos



Localizar una memoria
que interprete tus pensamientos
y los archive como términos
específicos y generales.

Importar una base de datos
que seleccione tus ideas,
las ordene alfabéticamente,
y las enumere en sus correspondientes celdas.

Extraer un glosario
que refleje tus inquietudes
y pueda ser utilizado para un proyecto futuro
en otra herramienta.

Descargar un programa
que solo entienda de códigos, caracteres, símbolos…
y los transforme en vocablos
con sinónimos y términos relacionados.

Almacenar códigos
que solo tú y yo desciframos,
que solo tú y yo intercambiamos
mediante un lenguaje subliminal.

Crear un sistema multilingüe
que cambie tu paradigma
y nos retroalimentemos
de algo más que palabras.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Diciembre



Y llegó un diciembre sin villancico.
Un diciembre más cálido de lo habitual.
Un diciembre más gris y menos negro.
Y llegó un diciembre por casualidad.

Y llegó un diciembre haciendo balance.
Un diciembre de tarta y vela.
Un diciembre sin pesebre.
Y llegó un diciembre con rima pasajera.


Y llegó un diciembre traicionero.
Un diciembre intentando olvidar.
Un diciembre sin refranero.
Y llegó un diciembre queriendo ladrar. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un puñado de sal


 
Y un puñado de sal
para callar tu canción.
Y un puñado de sal
para gritar tu silencio.

Y un puñado de sal
para arrancar las palabras.
Y un puñado de sal
para sanar las heridas.

Y un puñado de sal
para controlar el deseo.
Y un puñado de sal
para frotar contra el pecho.

.
.
.

Y un puñado de sal
para este noviembre lejano.

.
.
.

Un noviembre de versos inacabados,
de corazones agrietados,
de mares inexplorados,
de papeles arrugados. 



*Inspirado en la obra de teatro Tristán e Isolda y en la canción Un noviembre lejano. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

A tu salud



 Por ese tango que nunca bailamos en Montevideo,
por las máscaras que no usamos en el carnaval de Venecia,
por los teatros que no llegamos a pisar.

Por ese vals que jamás llegó a sonar en Viena,
por los vinos que no se descorcharon en París,
por los mares de agua cristalina que no llegamos a surcar.

Por ese jazz que quedó tan lejano en Nueva York,
por los atardeceres que no vimos en Dorset,
por los desayunos de hotel que no llegamos a probar.

Por ese mambo con el que no tropezamos en La Habana,
por las fotos que nunca hicimos en Budapest,
por los besos que no nos llegamos a dar.